Despiertos en la vigilia
POR LUIS AUBELE / ESPECIAL PARA BUENA VIDA
Llevamos una gran carga (el pasado), que pasa por un punto diminuto y breve, el ahora, para dirigirse hacia un futuro generalmente ilusorio. La meditación como herramienta para lograr una plácida lucidez, para estar despiertos en la vigilia. “La razón puede ser nuestra mejor amiga o nuestra peor enemiga. Hay una famosa frase que dice: ‘¿Qué quieres, ser feliz o tener razón?’”, reflexiona el doctor Alberto Lóizaga, autor de "Aptitudes que sanan, alcanzar la felicidad a través de la meditación". Agrega que la mente fragmenta la realidad en partes y eso crea una sensación de temor e inseguridad, a partir de lo cual vivimos asustados, creando una actitud defensiva o de enfrentamiento. “La mente es como un reloj de arena que lleva una gran carga (el pasado), que pasa por un punto diminuto y breve, el ahora, para dirigirse hacia un futuro generalmente ilusorio. Trae del pasado una carga de cosas que pudieron ser y huye hacia un futuro creyendo que vamos a vivir mejor. Y pasa por alto que lo mejor surge de nuestra propia presencia en el ahora”, detalla. Lóizaga es médico clínico, psicoanalista e instructor de técnicas de meditación, tanto que incluyó esa práctica en la terapia. Se graduó en el Concord College, en Kent (Inglaterra), fue jefe de residentes del Hospital de Clínicas y es docente de la UBA. ¿Cómo tendría que ser la actitud de la mente? Cómo la de un paracaídas bien abierto, para sostenernos. Porque si la mente no se abre, si permanece cerrada, comienza a enredarse, a emitir juicios y a buscar culpables. ¿La mente no juzga en continuado? En realidad, el juicio permanente es la tendencia habitual de la mente, pero si uno enjuicia siempre, se queda viendo sólo una parte de la verdad. Desconoce lo profundo, cree que enjuiciando va a encontrar la inocencia o una verdad, cuando es justamente lo contrario. Porque si uno tiene la tendencia a enjuiciar, a la larga también se sentirá culpable. ¿Cuál sería la salida? En primer lugar, aceptar que cada ser humano es único y extraordinario, y capaz de crear su propia realidad. Que alcanzar la felicidad debe ser nuestra verdadera naturaleza. El ser humano intrínsicamente nace con todas las condiciones para encontrarse a sí mismo y ser felíz. ¿Qué le dice su experiencia como médico? Justamente, lo que pude observar de común en los seres humanos, más allá de la raza, de la edad, la política o la religión, es que todos queremos sentirnos conectados con un bienestar interior profundo de amor y paz, que es creativo, y nos permite crear nuestra propia realidad. Ahora se suele hablar de un gran cambio evolutivo. ¿En que consiste? En una capacidad nueva, en activar el famoso quinto elemento. En vez de cambiar lo de afuera, elegir cambiar uno y lograr crear una comunión, una energía común con los demás hombres. El hombre es Homo sapiens, que significa que es capaz de saber que sabe, soltando la confusión de la mente. La mente confunde porque trabaja con símbolos, con pensamientos y los pensamientos representan a la realidad con palabras. La salida es la técnica de la meditación. ¿Qué es la meditación? Meditar es lo opuesto al concepto cartesiano “pienso luego existo”. Porque “eres quien escucha sus pensamientos, no eres lo que piensas”. Meditar no es la entrada a un lugar inaccesible para otros ni es privilegio de una sola persona que llega a esa trascendencia para luego relatar “lo que vio” a los demás, que vivimos en la sombra. Es una invitación a todo aquel que quiera ejercitarla a penetrar en un estado de alerta máxima, a una plácida lucidez, a un estar despierto en vigilia, a llegar a la paz profunda. Es regresar adonde no sabíamos que ya estamos, al alma. ¿Y qué es el alma? Somos seres espirituales en una experiencia terrenal. Somos luz y sonido y seguiremos siéndolo, con o sin cuerpo. El alma es esa energía permanente que sostiene nuestra presencia, nuestro cuerpo y nuestra mente. El alma vive ahora. Es eterna, sin tiempo. El alma es invisible a los ojos del cuerpo, pero puede reconocerse en nuestro interior por sus efectos: paz, expansión, luminosidad, plenitud, amor y comprensión. Cuando sentimos esto, es porque estamos alineados con ella. Alma y ser son lo mismo. ¿Una reflexión final? Recordar algunas verdades del alma que ennumero en el libro. Somos amor incondicional. No necesitamos nada. No podemos fracasar. Nada está separado de los demás. No somos ni seremos juzgados. Eres el creador de tu propia realidad. Eres luz e iluminas lo que miras. Eres sabio y capaz de crear riqueza. Eres feliz y capaz de hacer felices a los demás. Eres amoroso y nunca estarás solo. Eres generoso y nunca te faltará nada. Eres seguridad y puedes estar indefenso. Eres poderoso y humilde de corazón.
Llamado Mundial Dr. Wayne W. Dyer
Con el fin de ayudar a nuestro Planeta y a todos sus habitantes a dar a luz el Nuevo Mundo, pedimos a todos ' los creadores de luz ', quienes sientan como nosotros la necesidad de hacer el compromiso de vibrar y sostener permanentemente ese estado en su máxima intensidad.
Esto es urgente para crear el salto cuántico necesario para darnos a luz a nosotros mismos. Para hacer este compromiso, sólo hay que decir en voz alta
«YO DECRETO, AQUÍ Y AHORA, HACER REINAR PERMANENTEMENTE EL AMOR, LA PAZ Y LA ALEGRÍA, EN MÍ Y ALREDEDOR DE MÍ, PARA MI MÁS ALTO BENEFICIO Y EL MÁS ALTO BENEFICIO DE TODOS ".
Luego es necesario sentir emociones como cuando uno está "enamorado". Es bueno mantener esta frecuencia de una manera "cuasi obsesiva ", y naturalmente, obrar en consecuencia.
Se pide hacer este compromiso por un mínimo de 21 días para así crear y activar los circuitos neuronales y energéticos necesarios.
Durante estos 21 días, cuanto más veces se repita: " Soy Amor, Paz, Alegría ", sintiendo, al mismo tiempo, las emociones correspondientes, manifestándolo en nosotros mismos y en nuestro alrededor.
Los resultados serán colosales porque un individuo que vive y vibra en alineamiento con la energía optimista y la voluntad de no juzgar a otros contrapesará la negatividad de 90.000 personas que viven en niveles más bajos de energía. Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de amor y respeto hacia todo cuanto existe contrapesará la negatividad de 750.000 personas que viven en niveles más bajos de energía.
Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de iluminación, alegría, y paz infinita, contrapesará la negatividad de diez millones de personas que viven en niveles más bajos de energía...
Dr Wayne W. Dyer
TODA LA CREACIÓN AGRADECE POR ADELANTADO TU ENTREGA, QUE TE SERÁ DEVUELTA CENTUPLICADA.
Ho’oponopono
Querernos nos cura y nos hace felices.
Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!
EL AMOR CURA (Ho’oponopono)
l siguiente texto fue escrito por el Dr.
Joe Vitale. La historia que nos cuenta y
sus reflexiones encierran un desafío y
una bendición: la realidad externa a
nosotros es nuestra propia creación individual y, si
aceptemos plenamente este hecho, podemos
sanarla a través del amor.
La sanación de tu mundo comienza en ti
Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón
completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a
ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba
dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad
de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.
La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda
urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y,
¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de
autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era
lógico. De modo que descarté esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después.
El terapeuta había usado un proceso de sanación
hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había
oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía
dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente
cierta, yo tenía que saber más.
Siempre había entendido que “total responsabilidad”
significaba que soy el responsable de lo que pienso y
hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis
manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la
responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros
hacen. Pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr.
Ihaleakala Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la
total responsabilidad. Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra
primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de
su trabajo como terapeuta.
Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro
años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por
regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte
de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente
renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas
contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar
placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
E
2
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y
estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y
mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les
podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían
que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y
algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron
dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el
personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente.
Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran
liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares: “¿Qué
estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus
enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total
responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente
porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el
mundo es tu creación.
¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo
que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo
que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy
distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida,
entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o
experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad.
Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu
país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te
gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por
decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu
interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes
cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a
otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero
mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan
particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.
Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún
a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.
Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía
exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.
“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo
siento… Te amo.”
“¿Sólo eso?”
“Sólo eso.”
“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y
mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”
3
Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad
recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera
intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más
negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez
decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo
siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba
invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando
esa circunstancia externa.
En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba
por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que
provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo
diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en
él.
Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene
ahora 70 años de edad y es un chaman venerable y solitario.
Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí
mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean.
En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.
“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.
“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando
en mi mente su sabiduría mística. “Aún están
dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría
un libro entero intentar explicar esta técnica con la
profundidad necesaria, para transmitir algo así como
que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación
en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo:
dentro de ti. Y cuando mires, hazlo con amor”.
Dr. Joe Vitale
Publicado en AMARSE A UNO MISMO – www.amarseaunomismo.com
Principio de causa y efecto
6. PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO
El perdón
El sexto Principio metafísico es uno de los más difundidos y dice textualmente: "Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad pero nada escapa a la Ley"
Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el presente ha sido generado en algún momento, lo hemos creado ya sea consciente o inconscientemente en esta o en otra vida. Cuando decimos que algo nos sucede "por casualidad", sólo estamos refiriéndonos a una ley que desconocemos, pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo habíamos generado de alguna manera.
Es agradable pensar que todo lo bueno que nos ocurre es el producto de nuestras buenas acciones; pero por el contrario, nos cuesta aceptar que las situaciones negativas que se nos presentan también las hemos creado. Se nos hace difícil llegar a entender ¿por qué y cuándo generamos lo negativo? Este principio nos da la respuesta al explicarnos que son muchos los planos de causación; algunos de ellos provienen desde muy atrás en el tiempo y están dormidos en la memoria, son eventos que pudieron darse tanto en la infancia como en vidas anteriores.
Además, genéticamente recibimos la "influencia" de... nuestros padres, a eso le agregamos la influencia de cuatro abuelos y, si seguimos, vemos que también recibimos la influencia de ocho bisabuelos. Así, esta cadena continúa infinitamente. También recibimos las influencias de la sociedad en la que crecemos, la religión que practicamos, las instituciones de enseñanza a las que asistimos, los lugares de trabajo, los clubes, los amigos que nos rodean, y demás. Estos son sólo algunos ejemplos para indicar que existen muchos planos de causación y nosotros somos el resultado de la suma de dichos planos. Llamamos "planos de causación" a los lugares, personas y eventos que nos han enseñado un "patrón mental o creencia " que tomamos como verdaderos.
Cada estudiante de metafísica debe analizar el conjunto de información que ha recibido a lo largo de su vida; conscientemente debe seleccionar aquello que desea mantener en su mente y lo que debe desechar. En este proceso se debe reconocer lo que pensaba... nuestro padre, nuestra madre, nuestros abuelos, y qué es lo que elegimos pensar nosotros. También es conveniente recordar lo que uno acostumbraba pensar tiempo atrás y lo que elige pensar ahora. Siempre tenemos la libertad de poder elegir en el presente, que es el único momento que existe. Recuerda que lo llamamos "libre albedrío" no es más que la oportunidad que se nos da de elegir nuestros pensamientos. En esto radica nuestro verdadero poder y es así como tomamos las riendas de nuestra vida.
En este proceso de selección de pensamientos debemos ser responsables y evitar en todo momento caer en el papel de víctima. Para la mayoría, es más fácil culpar a alguien o a algo por la infelicidad y, por lo tanto, se deja de lado la posibilidad de "cambiar y crecer". Hay personas que culpan al gobierno, la situación económica, su pareja, su familia, sus hijos, jefes, y además, algunos llegan a culpar al clima (humedad, calor, frío) por su insatisfacción.
Tal como aprendimos al estudiar el Principio de Correspondencia, debemos recordar que "todo lo que ocurre por fuera está reflejando nuestro estado interno". Cuando algo externo nos produce insatisfacción o dolor, eso sólo nos está recordando que tenemos una herida que sanar; de otra manera, no nos alteraríamos.
Es muy recomendable investigar el origen de las situaciones presentes. Si estás viviendo un momento de soledad, no se debe a que tienes "mala suerte" y no encuentras a nadie adecuado para tí. Esa soledad tiene un significado en tu vida; es una lección que debes aprender. La manera más rápida de encontrar respuestas a los conflictos que vivimos es formulando la pregunta a nuestro Yo Superior o Dios Interno. Esto se debe hacer preferiblemente en estado de meditación. Las respuestas que uno recibe siempre son claras y concretas; por lo general, se resumen en pocas palabras o en una sensación.
Si tienes la costumbre de rezar u orar frecuentemente, recuerda que eso es sólo una parte de tu diálogo con Dios. Cuando estás rezando es como si le estuvieras hablando a Dios. Pero cuando estás meditando... estás escuchando Su respuesta. Si sólo rezas, estás produciendo un monólogo en el cual no estás escuchando a la otra parte. Esta es la razón por la cual mucha gente religiosa se desconcierta y se queja de que Dios "no contesta sus pedidos". Es imposible que eso ocurra. Dios siempre contesta y en forma inmediata. La solución es permanecer en silencio unos minutos después de rezar, y prestar atención a lo que recibimos internamente. ¿Cómo sabrás cuándo es Dios quien contesta tus inquietudes y no tu propio ego? Hay una clave para reconocerlo: las respuestas de Dios son siempre una forma de paz y armonía para todos los concernidos.
Las aparentes injusticias que vemos en la vida diaria encuentran su fundamento en este principio. A lo largo de numerosas vidas anteriores hemos ido generando causas, que determinan nuestra situación presente. Hay personas que han hecho mucho bien en el pasado y ahora les toca vivir su recompensa. A estas personas las percibimos como "afortunadas". Por otra parte, hay otros que han cometido muchos errores, han quebrado ciertas leyes universales y ahora se encuentran atrapados en problemas y dificultades. Por eso es que nace gente pobre, enferma o con "mala suerte", mientras que otros nacen saludables, en un hogar confortable y con buenas oportunidades. Sin embargo, sin importar ¿cuál es la apariencia o situación que nos toca vivir?, todos venimos al planeta con la única función de sanarnos a nosotros mismos. Por tal motivo, los problemas desaparecen cuando terminamos de aprender nuestra lección. Así vemos que todo lo malo que vivimos no es más que la oportunidad de abrir nuestra Conciencia a un conocimiento nuevo.
Se llama "karma" a la deuda que tenemos con nuestro destino y "dharma" a la recompensa que recibimos por nuestras buenas obras del pasado. Por ejemplo, una persona puede estar atravesando una crisis y, en el momento menos esperado, aparece alguien que la ayuda desinteresadamente. Ese "alguien" quizá sea una persona a la cual ha beneficiado antes. Todo el bien que hacemos a los demás vuelve en algún momento a nosotros multiplicado. Ocurre lo mismo con todo lo malo.
Si alguna vez hemos perjudicado a alguien, tarde o temprano alguien nos va a perjudicar. Esto es lo que la Biblia explica como la "Ley del Tallón", que dice textualmente: "Ojo por ojo, diente por diente". Esta ley ha sido mal interpretada y muchos la entienden como la ley de la venganza; sin embargo, lo que afirma no es más que la ley de causa y efecto: si le quitas un ojo a alguien, te tocará perder un ojo tuyo, ni uno más ni uno menos.
El karma y el dharma pueden entenderse como actividades en dos bancos diferentes. Al primero le debemos dinero y nos perseguirá hasta que le paguemos. Por el contrario, el segundo nos paga intereses por lo que hemos depositado. Estos bancos no tienen conexión entre sí; es decir que por más buenas obras que hagamos en el presente, igual tendremos que saldar nuestras deudas con el destino.
La cadena del karma puede llegar a ser eterna: una persona quizá sea víctima de alguien en una vida y luego se vuelva vengadora en la siguiente, para luego volver a ser la víctima y así sucesivamente... La cadena se corta cuando una de las partes involucradas decide perdonar. El karma se disuelve por completo gracias a la práctica del perdón.
Perdonar no es tan fácil como uno cree. Muchas personas que dicen haber perdonado sólo hacen un juego intelectual; cuando vuelven a tener otro problema con la persona "perdonada", el resentimiento y los reproches aparecen instantáneamente. Esto es lo que conocemos como "perdono pero no olvido", lo que sólo nos indica que el perdón no ha tenido lugar aún. El verdadero perdón otorga paz.
Básicamente, hay dos maneras de cortar el karma. Para entender cómo funcionan estas dos maneras, vamos a imaginarnos una relación entre un hombre y una mujer en la cual el primero ha perjudicado a la segunda. En esta vida, ella sentirá un gran deseo de vengarse y perjudicarlo pero como se ha elevado espiritualmente y conoce la Ley de Causa y Efecto elige perdonarlo y NO responde al impulso negativo. El karma ha sido interrumpido gracias a su decisión de perdonar.
Imaginemos ahora el mismo caso pero, en esa oportunidad, con la diferencia que la mujer no está tan iluminada y elige perjudicar al hombre. Es ahora él quien acepta la responsabilidad de lo que le ocurre porque conoce la Ley e Causa y Efecto, y entonces elige perdonarla. El Karma ha sido interrumpido nuevamente.
En pocas palabras, sólo hace falta que una de las partes involucradas tenga la buena voluntad de elegir el perdón como solución al conflicto.
La mayoría de las personas que no perdonan actúan así porque sienten que alguien tiene que pagar por lo que les ha sucedido; existe en ellas una sed de justicia que, en apariencia, no se da en este plano.
Cada estudiante de metafísica debe saber que la Justicia Divina opera a través de la Ley de Causa y Efecto. En consecuencia, debemos aprender a ser conscientes de nuestros actos. Cada pensamiento o acción que iniciamos es una causa que, indefectiblemente, tendrá su efecto. Si peleamos y discutimos con la gente a nuestro alrededor (causa), el resultado será un gran conflicto (efecto). Sin embargo, si hacemos favores y ayudamos a otros (causa), también recibiremos lo mismo en algún momento (efecto) aunque quizá los favores nunca provengan de las personas a quienes hemos ayudado. Por eso es que todas las religiones del mundo enseñan a hacer el bien. La única manera de vivir bien es generando buenas acciones.
7 pasos para dominar el ego, Wayne Dyer.
He aqui siete
recomendaciones para ayudarte a trascender esas arraigadas ideas de la vanidad.
Todas ellas estan destinadas a evitar que te identifiques en una clave falsa
con el ego y la vanidad.
1. No te
sientas ofendido.
La conducta
de los demas no es razon para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende solo
contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las
encontraras cada dos por tres. Es tu ego en plena accion, convenciendote de que
el mundo no deberia ser como es. Pero puedes convertirte en degustador de la
vida y corresponderte con el Espiritu universal de la Creacion.No puedes
alcanzar la fuerza de la intencion sintiendote ofendido. Por supuesto, actua
para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificacion masiva
con el ego, pero vive en paz. Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de
milagros]: La paz es de Dios; quienes formais parte de Dios no estais a gusto
salvo en su paz». Sentirse ofendido crea la misma energia destructiva que te
ofendio y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.
2. Liberate
de la necesidad de ganar.
Al ego le
encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empenarte en ganar es un
metodo infalible para evitar el contacto consciente con la intencion. Por que?
Porque, en ultima instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habra
alguien mas rapido, mas joven, mas fuerte, mas listo y con mas suerte que tu, y
siempre volveras a sentirte insignificante y despreciable.Tu no eres tus victorias.
Puede que te guste la competicion y que te diviertas en un mundo en el que
ganar lo es todo, pero no tienes por que estar alli con tus pensamientos.
No existen
perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energia.
Lo mas que puedes decir es que en determinado dia rendiste a cierto nivel en
comparacion con el nivel de otras personas ese mismo dia. Pero hoy es otro dia,
y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tu sigues
siendo la presencia infinita en un cuerpo que es un dia una decada mayor.
Olvidate de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es
perder.
Ese es el
miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese dia, sencillamente no
importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego.Adopta el papel de
observador, mira y disfrutalo todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz,
correspondete con la energia de la intencion e, ironicamente, aunque apenas lo
notes, en tu vida surgiran mas victorias a medida que dejes de ir tras ellas.
3. Liberate
de la necesidad de tener razon.
El ego es
fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demas se
equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la
intencion. El Espiritu creativo es bondadoso, carinoso y receptivo, y esta
libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener
siempre razon en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: No
soy tu esclavo.
Quiero
abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razon. Aun mas; voy a
ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciendole que
tiene razon y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad. Cuando
te olvidas de la necesidad de tener razon puedes fortalecer la conexion con la
fuerza de la intencion, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy
resuelto. He visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razon.
He visto como acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas
personas de llevar siempre la razon. Te propongo que te olvides de esta
necesidad impulsada por el ego parandote en medio de una discusion para
preguntarte: Que quiero? Ser feliz o tener razon?.
Cuando eliges
el modo feliz, carinoso y espiritual, se fortalece tu conexion con la intencion.
En ultima instancia, estos momentos expanden tu nueva conexion con la fuerza de
la intencion. La Fuente universal empezara a colaborar contigo en la creacion
de la vida que la intencion quiere que lleves.
4. Liberate
de la necesidad de ser superior.
La verdadera
nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demas. Se trata de ser
mejor de lo que eras antes. Centrate en tu crecimiento, con constante
conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos
de la misma fuerza vital.Todos tenemos la mision de cumplir la esencia para la
que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino.
Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demas. No por viejo
es menos cierto este dicho: Todos somos iguales ante ios ojos de Dios.
Olvidate de
la necesidad de sentirte superior al ver a Dios revelandose en todos. No
valores a los demas basandote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros
baremos impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad,
eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en ultima instancia a
sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehiculo que
te aleja de la intencion. A Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial
y superior: El sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce
por una carencia que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo
de vista las carencias que puede percibir.
5. Liberate
de la necesidad de tener mas.
El mantra del
ego es mas. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistira en que no es
suficiente. Te veras luchando continuamente y eliminaras la posibilidad de
alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo
decidir como utilizar el momento presente de tu vida. Ironicamente, cuando
dejas de necesitar mas, parece como si te llegara mas de lo que deseas.
Como estas
desapegado de esa necesidad, te resulta mas facil transmitirselo a los demas,
porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en
paz. La Fuente universal esta satisfecha de si misma, en continua expansion y
creando nueva vida, sin intentar jamas aferrarse a sus creaciones por sus
recursos egoistas. Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del
ego de tener mas, te unificas con la fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia
ti y te desligas, sin exigir que se te presente nada mas.Si valoras todo lo que
surge, aprendes la gran leccion que nos dio san Francisca de Asis: ... es dar
cuando recibimos. Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a traves de
ti, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energia siga
fluyendo.
6. Liberate
de la necesidad de identificarte con tus logros.
Puede
resultar un concepto dificil si piensas que tu y tus logros sois lo mismo. Dios
escribe toda la musica, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos
los edificios. Dios es la fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas
de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la Fuente. Tu y
tu Fuente sois uno y lo mismo! No eres ese cuerpo y sus logros.
Eres el
observador Fijate en todo y agradece las capacidades que te han sido
concedidas, la motivacion para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero
atribuyele todo el merito a la fuerza de la intencion que te dio la existencia
y de la que formas parte materializada.Cuanto menos necesites atribuirte el
merito de tus logros mas conectado estaras con las siete caras de la intencion,
mas libre seras de conseguir cosas, que te surgiran con mas frecuencia. Cuando
te apegas a esos logros y crees que lo estas consiguiendo tu solo es cuando
abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.
7. Liberate
de tu fama.
La fama que
tienes no esta localizada en ti, sino en la mente de los demas y, por
consiguiente, no ejerces ningun control sobre ella. Si hablas con treinta
personas, tendras treinta famas distintas. Conectarse a la intención significa
escuchar los dictados de tu corazon y actuar basandote en lo que tu voz
interior te dice que es tu meta aqui. Si
te preocupas demasiado por como te van a percibir los demas, te habras
desconectado de la intencion y permitido que te guien las opiniones de los
demas. Asi funciona el ego. Es una ilusion que se alza entre ti y la Fuerza de
la intencion.
No hay nada
que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te convenzas de
que tu meta consiste en demostrarles a los demas tu superioridad y autoridad y
dediques tu energia a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los
demas. Haz lo que haces segun la orientacion de tu voz interior, siempre
conectada con tu Fuente y agradecida a ella.Manten tu proposito, desligate de
los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en ti: tu caracter.
Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver contigo.
O como dice
el titulo de un libro:
Lo que
pienses de mi no es asunto mio
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